611 44 90 59Contáctanos

La disfunción eréctil es un problema que aflige a un 19% de los varones españoles entre 25 y 70 años según el Estudio de Disfunción Eréctil Masculina. Sin embargo, debemos hacer una distinción entre aquella de origen orgánico y la disfunción psicológica.

Esto es esencial, ya que el tratamiento y las causas que debemos estudiar no serán las mismas para cada caso. Mientras que un paciente con disfunción eréctil orgánica es incapaz de tener erecciones, aquel de origen psicológico sí podría tenerlas dependiendo de las circunstancias en las que se encuentre (en la masturbación, con otras personas o en otro entorno). La falta de líbido se asociará a factores diferentes.

En Xarma queremos que disfrutes de tu vida sexual de forma plena. Por ello en este artículo veremos cuáles son las posibles causas de la disfunción psicológica y los tratamientos adecuados para esta.

De todas formas, recordamos que un artículo de un blog no debería sustituir el diagnóstico ni el tratamiento de un especialista. Si tus relaciones sexuales están siendo afectadas por un problema de disfunción eréctil, te recomendamos que te pongas en contacto con un especialista que te proporcione la atención que necesitas y mereces.

Disfunción psicológica: ¿en qué consiste?

La disfunción eréctil psicológica está asociada al bienestar emocional y mental de la persona que lo padece. En un principio, es normal que por nervios, miedo o preocupación, en un momento concreto, no se haya podido dar lugar la erección. El verdadero problema aparece cuando esta situación se prolonga en el tiempo y comienza a afectar a la relación de pareja.

De esta forma, a pesar del fuerte deseo sexual y de sentirnos atraídos por la otra persona, hay un factor determinante que no te está permitiendo disfrutar de las relaciones sexuales como debería. La impotencia psicológica, además, puede manifestarse como una dificultad para mantener la erección así como para que esta pueda tener lugar.

Es importante que entiendas que si esta situación solo se ha dado en un momento específico durante unas circunstancias determinadas, no es algo a lo que deberías prestarle especial importancia. Esto podría deberse a haber tenido un mal día en el trabajo o estar pasando por una mala racha.

Sin embargo, si se prolonga en el tiempo o está interfiriendo en exceso en la calidad de tus relaciones sexuales, es el momento de ponerse en las manos de un especialista.

Causas de la disfunción psicológica y tratamientos

Conocer la causa de la disfunción psicológica nos permitirá ahondar en aquello que te preocupa y  tratarlo de forma que puedas recuperar tu vida sexual con normalidad. Estas son algunas de las posibles causas.

Ansiedad y/o depresión

Una de las mayores causas de la disfunción psicológica es la ansiedad. Con el ritmo frenético del día a día, el estrés del trabajo o de los estudios podemos caer fácilmente en un estado de depresión o ansiedad que a su vez se traspase al resto de aspectos de nuestra vida. Aquí también influyen muchas de nuestras inseguridades o posibles experiencias traumáticas del pasado. Son todos estos cambios en tus emociones los que pueden estar afectándote.

Esta también puede tener un carácter anticipatorio donde a partir de nuestras inseguridades y miedos comencemos a crear escenarios catastróficos que alimentan la preocupación: “¿Y si no le gusto? ¿Y si hago el ridículo? ¿Y si no consigo que llegue al orgasmo?”. Este sentimiento en exceso afecta a los estímulos que recibe el cerebro, provocando dificultades para conseguir la erección.

En este caso, recomendamos acudir a un psicólogo que pueda ayudarte para tratar con una perspectiva profesional aquello que te está ocurriendo.

Falta de educación sexual

La educación sexual y el autoconocimiento son elementos clave para lograr una mayor seguridad en nosotros mismos, así como para llevar una vida sexual plena. Debido a la falta de estos dos factores, la preocupación aumenta y pasamos a centrarnos en aquello que no está yendo bien en lugar de disfrutar de la relación sexual.

Esto también afecta a las expectativas que creamos sobre nosotros mismos y el miedo a no ser lo suficientemente buenos para cumplirlas o preocuparnos en exceso cuando las cosas no salen como esperábamos.

Para poder solucionar este problema, debemos hacer un ejercicio de reconstrucción y reaprender qué es la sexualidad y cómo se vive de forma plena, conocer cuáles son los mitos sobre esta y entender de nuevo cómo funcionan las relaciones sexuales.

Te animamos a que le eches un vistazo a nuestros servicios de educación sexual y descubras cómo podemos ayudarte a mejorar la calidad de tu vida sexual.

Problemas de pareja

Las discusiones o los problemas sin solventar también afectan a cómo mantenemos las relaciones sexuales. En estas situaciones, podemos sentir incomodidad con la otra persona, la pérdida de la líbido o problemas para poder concentrarnos durante el coito.

Si hay problemas en tu relación de pareja y no sabes cómo solucionarlo, la mejor solución es ambos acudáis a terapia. Esto os permitirá crecer y desarrollaros individualmente así como crear unos cimientos sólidos sobre los que volver a construir vuestra relación. Si quieres saber más sobre para qué sirve la terapia de pareja, te recomendamos este post: Importancia de la terapia de la pareja y sexualidad para la evolución personal.

Terapia sexológica: un tratamiento integral para la disfunción psicológica

La terapia sexológica es un lugar donde puedes abordar las dificultades que estés teniendo para que, de la mano de los mejores profesionales, podamos encontrar una solución en conjunto y hacer que puedas vivir tu parte sexual de una forma totalmente positiva en tu día a día.

Nuestra terapia de sexualidad está enfocada en ofrecerte un espacio donde solventar, dirigir o encauzar los problemas que se están interponiendo en tu camino. Te animamos a que te pongas en contacto con nosotros para hacerle frente a aquello que te preocupa y vivir una vida sexual de calidad.

Articulos relacionados

Deja un comentario