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La sexualidad siempre ha estado envuelta en un aura de tabú, de prohibición y de vergüenza. Durante muchos años, era impensable hablar del placer sexual o de cualquier otro tema relacionado con la sexualidad debido a la moral tradicional, que estaba muy bien interiorizada.

Si a esto se le añade la situación de subordinación que han vivido (y viven) las mujeres, será fácil entender que la sexualidad de esta sea, todavía hoy, sea una gran desconocida para muchas personas. Por ello, vemos que poco o nada se sabe, por ejemplo, sobre la fisiología del orgasmo femenino.

Esta realidad la observamos siempre que hacemos una terapia sexológica en nuestra consulta. Las personas que acuden a Xarma con alguna dificultad sexual, desconocen el verdadero entresijo del orgasmo, y menos aún del orgasmo femenino. Por eso, nos interesa hablar sobre la fisiología del orgasmo femenino con intención de desvelar y aclarar algunas cuestiones.

¿En qué consiste la respuesta sexual femenina? Fisiología de un orgasmo

Al tener un orgasmo, el cuerpo responde mediante la liberación de la tensión muscular acumulada durante la excitación, que se traduce en contracciones vaginales rítmicas, respiración agitada y, sobre todo, en una respuesta cerebral especifica. Este último punto es el responsable de que el orgasmo sea sentido, vivido y percibido de una u otra manera en cada mujer.

Generalmente, la respuesta sexual femenina suele producir sensación de bienestar, pero también hay quien ríe, llora, o se queda en silencio. Puede ser descrito como cosquilleo general, mini descargas eléctricas, sensación de calor intenso, y tantas definiciones como mujeres y situaciones existen.

Tipos de orgasmos

Aunque se piensa que el orgasmo es un hecho independiente, la realidad es que el orgasmo es una parte de la excitación; para que exista “cima”, tiene que haber montaña. O sea, sin excitación no hay orgasmo.

Es muy común hablar de los diferentes tipos de orgasmos en la mujer: multiorgasmo femenino, orgasmo G, vaginal, incluso la eyaculación femenina. No obstante, la fisiología del orgasmo femenino nos muestra que todos estos tipos de orgasmos pueden resumirse en uno solo: orgasmo inducido por el clítoris.

Sabemos que el clítoris es el órgano sexual con la mayor cantidad de terminaciones nerviosas del cuerpo, y que su única función es producir orgasmos. Sin embargo, cada mujer puede preferir distintas partes de su cuerpo o distintos tipos de estimulaciones con las cuales disfrutar y alcanzar su propio punto de placer.

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En base a ello, encontramos diferentes sensaciones en el cuerpo que proporcionan más o menos placer en cada mujer. Se pueden diferenciar 3 tipos de orgasmo atendiendo al periodo refractario:

  • Tipo A: Patrón uniorgásmico con periodo refractario variable.
  • Tipo B: Se entra en un estado orgásmico, en el que no se sale de ahí si no es por la propia fatiga, con pequeños picos. Descenso del periodo refractario paulatino.
  • Tipo C: Hay un potente descenso tras el orgasmo, pero no se entra en periodo refractario y es el que suele conocerse como multiorgasmo

Fisiología de un orgasmo femenino

Como hemos dicho, el orgasmo femenino proviene del clítoris, y este no tiene ninguna justificación genésica (reproductiva), solamente hedónica (placentera). Por ello, está muy bien preparado para hacer su trabajo.

Al analizar la fisiología del orgasmo femenino hay que tener muy clara esta idea, ya que nos va a dar muchas pistas para alcanzar lo que estamos buscando. Cómo decíamos, podemos tener el apoyo de la excitación a través de la estimulación de otras partes del cuerpo, pero todo ello forma parte de las peculiaridades de cada mujer.

Fases de un orgasmo femenino

Como cada persona es única e irrepetible, y las sensaciones o situaciones que experimentamos no tienen por qué ser iguales a las de las demás, existen estudios de investigación sobre este tema con diferentes resultados, pero todas ellas coinciden en que hay distintas etapas en la fisiología del orgasmo femenino. Las normalizadas son las siguientes:

Fase de deseo

Aunque esta fase no está contemplada dentro de todos los estudios, es importante recordar que la excitación se activa a partir de una situación de deseo. Pese a que esta no presenta síntomas externos, a nivel cerebral sí que sentimos que el cuerpo comienza a ponerse en marcha; puede ser activado por contacto (físico o visual) o con un simple pensamiento.

Fase de excitación

En general, se puede decir que los efectos del orgasmo se inician con la excitación, donde comienzan a aparecer las primeras sensaciones (euforia, aumento de la vasocongestión, enrojecimiento del clítoris…).

Fase de meseta

Se da un aumento del pulso y de la tensión muscular y hay una ampliación de las sensaciones de la fase de excitación. La respiración puede entrecortarse y aparecer enrojecimiento en la zona del pecho y de la cara (conocido como rubor sexual), y dilatación de las aureolas de las mamas. El clítoris se esconde bajo el capuchón a la vez que la vagina se expande.

Fase del orgasmo

Es la fase más corta dentro de la fisiología del orgasmo femenino y, en ella, la respiración y las pulsaciones llegan a su punto álgido, momento en el que se libera la tensión acumulada en la fase anterior.

El cerebro segrega, de forma masiva, tres neurotransmisores y hormonas: la dopamina, responsable de que el orgasmo sea placentero, oxitocina, que produce ternura y vinculación, y la serotonina, responsable de la euforia. Todo esto desencadena contracciones involuntarias de la vagina, útero, zona pélvica, ano…. Etc.

Fase de resolución

En esta, el cuerpo recupera su normalidad y pueden aparecer sudoraciones. En la mujer, a diferencia del hombre, no se da el periodo refractario, por lo que algunas pueden iniciar el proceso desde la meseta nuevamente, pero sobre esto hablaremos más detenidamente en otro post, ya que no hay que confundir la multiorgasmia con tener varios orgasmos.

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Respuestas del cuerpo al orgasmo femenino

Al analizar la fisiología del orgasmo femenino, no podemos olvidar que, además de una respuesta física, se da una experiencia emocional totalmente subjetiva que dota a cada orgasmo de un significado diferente.

Cuando hablamos de anatomía y fisiología, en este caso del orgasmo femenino, es necesario hablar de diversidad humana, ya que cada persona es un mundo. Debido al placer que se siente, hay mujeres que gimen, otras gritan, ríen, lloran…

En resumen…

Como bien sabemos, cada persona es única e irrepetible, y por ello también lo es la fisiología del orgasmo femenino. No obstante, muchas mujeres comparten sensaciones y cambios corporales que se pueden detectar fácilmente.

Entender cómo y por qué se dan estos cambios nos ayudara a dejarnos llevar por las sensaciones que experimentamos en cada momento, y quizás evitar que aparezcan bloqueos que puedan conducirnos a no disfrutar de una forma plena.

Por esto, si estas teniendo dificultades en alguna de las fases, ponte en contacto con nosotros y estaremos encantados de poder darle una nueva dirección a tu situación.

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